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Salamanca, de impresionante riqueza monumental, es dueña de una arquitectónica y artística de estilos románico, gótico, plateresco y barroco, todos dignos de visita y admirar. Dan mucho que hacer al viajero curioso e interesado por el arte, la arquitectura, la cultura y la historia. A ellos se suma la arquitectura contemporánea, enmarcada por algunos edificios tan singulares como desconocidos, con una estética vinculada al carácter emocional de la obra, donde la línea oblicua surge como un atractivo interrogante entre el edificio y el espectador que la contempla. 
El edificio del Convento del Rollo (1962) es una clausura de clarisas y está recubierto con piedra de Villamayor. El claustro de este convento responde a una relectura de la forma y la función de los mismos, siguiendo un esquema en el que prima el higienismo y el aprovechamiento máximo de la luz solar, por el que el Arquitecto Antonio Fernández Alba recibió el Premio Nacional de Arquitectura. Otra obra por la que recibiría el Premio Nacional de Arquitectura a finales de los ’70 es el Colegio Mayor Hernán Cortes, situado en el centro de la ciudad, en esta obra la cuestión formal también resulta muy atrevida, cuyos dos bloques rectangulares confrontan el hormigón armado y la piedra franca. Una mirada diferente, poco usual y hasta desconcertante de puntos interesantes de la Ciudad se Salamanca es lo que ofrece recorrer los edificios de la época contemporánea. Uno de los edificios de referencia de la arquitectura contemporánea española es el emblemático Palacio de Congresos y Exposiciones de Castilla y León (1992) un edificio de hormigón que por su singularidad, marcada por la gran bóveda circular de hormigón del auditorio principal y su continuidad espacial en el interior. Visualmente destacan dos cuerpos: el cuerpo mayor, el recinto de congresos, que se nos presenta como un gran prisma; el cuerpo menor, la sala de exposiciones, mucho más ligero, unido al anterior por la planta inferior y el Graderío al aire libre. Optar por un paseo diferente, es disfrutar la ciudad de Salamanca desde sus rincones singulares. Además en lo que refiere a la arquitectura, estar allí es lo máximo, un curso intensivo colmado de ejemplos y de la cultura misma que sostiene la esencia de sus producciones monumentales, es como tomar cursos de idiomas en el extranjero, sería como unos cursos de ingles en Malta de la arquitectura, cultura y arte. Acércate, conoce y ve a Salamanca, su historia y esencia
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